

Si te mueves más, hablarás mejor en público. Cómo el movimiento mejora tus intervenciones
Hay un tema que me interesa mucho relacionado con la comunicación y es la neurociencia. Gracias a ella he encontrado respuestas a situaciones que me han ocurrido y para las que no tenía una explicación clara. Por ejemplo, cada vez que algo se me hace bola, antes o después algo en mi cabeza hace click si salgo a caminar al aire libre (y sin auriculares, claro).
En mis formaciones sobre comunicación eficaz suelo compartir una diapositiva con el siguiente copy: ‘las personas que corren tienen más posibilidades de hablar bien en público’. Como te puedes imaginar las reacciones no se hacen esperar. Las personas que no corren se sienten frustradas y piensan que nunca podrán superar el miedo a hablar en público. Por otro lado, aquellas que practican running piensan que están un poco más cerca de la excelencia comunicativa. Y razones no les faltan porque si te mueves más, hablarás mejor en público (y en privado ♥).
Movimiento y pensamiento están unidos
El movimiento físico es una genial herramienta para desarrollar el pensamiento reflexivo. Y la comunicación eficaz tiene mucho de reflexión. No sé si la he leído en algún manual u oído en alguna parte, pero estoy completamente alineada con la idea de que
Para hablar bien en público hay que pensar bien en privado
Y según lo que he podido recopilar sobre neurocomunicación y mi experiencia, te comparto los siguientes argumentos para que te convenzas de lo importante que es el movimiento en nuestra comunicación:
Existe una conexión cuerpo mente → Como sabemos el cerebro no trabaja de forma aislada, sino que está íntimamente conectado con el cuerpo. El movimiento físico, como caminar o realizar ejercicios, activa diferentes áreas cerebrales, especialmente aquellas relacionadas con la creatividad y la resolución de problemas. Al haber más riego sanguíneo, el cerebro se oxigena y tenemos más claridad mental. Genial.
La neuroplasticidad y el aprendizaje → El movimiento estimula la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro de reorganizarse y formar nuevas conexiones neuronales. Esto facilita la comprensión de ideas complejas y la generación de soluciones innovadoras. Además, la actividad física puede ayudar a fijar ideas y conceptos, ya que hay involucrados más sentidos.
La creatividad se estimula → Otros estudios a los que he tenido acceso hablan de que actividades como caminar promueven un pensamiento más divergente, que es clave para generar nuevas ideas. Hacerlo al aire libre permite a la mente relajarse y divagar, lo que potencia la creatividad y la reflexión profunda.
Reducimos el estrés → ¿Cuántos por aquí practicamos deporte para liberar endorfinas? Puede que no sea tu caso, pero eso de ‘más zapatilla y menos pastilla’ que he oído mencionar a la neurocientífica Nazaret Castellanos, tiene mucho que ver con la capacidad del ejercicio para rebajar el estrés, dolencia que en mayor o menor medida nos afecta. Pues esto es especialmente relevante para las presentaciones y la comunicación, donde practicar movimientos y gestos rebaja los nervios y mejora la confianza.
- Grupo de alumnos y alumnas
- Carolina Sellés
- Formación
Nada como moverse, también en clase
Cuando hablamos de esto, lo que sigue es moverse. Y si estamos en clase toca dinámica para potenciar la reflexión y el pensamiento en movimiento. ¿No te has dado cuenta de que cuando hablamos por teléfono nos movemos? Porque ayuda a ordenar y fijar las ideas. Y para las personas más kinestésicas, que experimentan a través del cuerpo y el movimiento, es muy útil ya que podemos ligar los movimientos espaciales y los gestos a partes específicas del discurso.
Si te interesan estos temas, en este post te hablo sobre cómo entrenar el cerebro para superar el miedo a la hora de hablar en público.
¿Qué te parece, te animas a moverte para tener esos momentos de reflexión previos a una conversación importante o intervención?
Leeré atentamente tus comentarios.






